¿Nos hace la música más felices?

Comparte este artículo 🙂

Es un secreto a voces que la música y la felicidad van de la mano. Cuando queremos mejorar algo, simplemente le aportamos un toque musical.

Los primeros estudios sobre música y felicidad son bien antiguos. Pondremos algunos ejemplos. Hurón explicó que la música puede contribuir a la solidaridad grupal, fomentar el altruismo, mejorar la eficacia de las acciones colectivas y coordinar el trabajo en grupo.

Por otro lado, Darwin hablaba de la importancia de la música en las emociones y evolución humana y escribió  lo siguiente en uno de sus libros “Music must be ranked amongst the most mysterious abilities with which man is endowed”.  Y a pesar de que hay autores que defienden que la música es un subproducto de la psique humana y que no tiene valor adaptativo, otros concluyen que ésta sí ha tenido (y tiene) gran relevancia en la evolución humana.

Música y cerebro

La música desencadena reacciones en numerosas regiones del cerebro e incrementa la producción de una gran cantidad de hormonas de la felicidad, además de reducir los niveles de cortisol generados por el estrés.

Citando a Robert J. Zatorre, en su libro Music and the brain, «ignorar los aspectos afectivos de la experiencia musical puede ser perjudicial, porque tal vez estemos desaprovechando algunos de los aspectos más destacados de la respuesta humana a la música». Además, «las respuestas a la música tienden a ser idiosincrásicas y heterogéneas, y dependen de distintas y complejas variables individuales, socioculturales, históricas, educativas y contextuales que pueden resultar difíciles de controlar».

Música y sociedad

Un claro ejemplo son los exhaustivos estudios que llevan a cabo los distintos sectores y empresas en relación a la comunicación musical que transmiten en sus puntos de venta, locales o anuncios. Cuando una persona entra en Zara, HyM o Bershka y de fondo suena Justin Bieber, Nicky Minaj o cualquier otro cantante que regale “buenrollismo”, créenos cuando te decimos que no es una casualidad.

El poder que tiene la música sobre el consumo y el impulso de compra es increíble. De hecho, las grandes marcas de moda empiezan sus campañas de marketing elaborando informes muy detallados con los géneros de música y artistas que más rentabilidad generan. Y como decimos siempre las personas que nos dedicamos al mundo de la publicidad: “si la moda coge un camino, ya puedes ir saliendo”.

Conclusión

Haz música, comparte música, escucha música, y serás feliz. Además, ya que nos tienen que manipular con algo, por lo menos que sea con música ¿no?

 

“Sin música, la vida sería un error.” – Nietzsche